Para una flota, un accidente de tráfico no solo implica un vehículo dañado. Lo más costoso suele ser el tiempo perdido: vehículos parados, entregas aplazadas, operaciones interrumpidas y recursos del equipo dedicados a resolver disputas, dar explicaciones o recopilar documentación.
En tales casos, las soluciones de cámaras brindan un beneficio tangible: las pruebas de vídeo ayudan a aclarar los hechos más rápidamente, aceleran las decisiones del seguro y reducen los casos en que, debido a la incertidumbre, se aplica la “culpa compartida”.
Con ese contexto, expertos en seguridad vial de Letonia, en colaboración con Mapon Letonia, organizaron un seminario web para abordar cómo la tecnología puede marcar la diferencia. El evento, impulsado por el Mentoru Klubs del grupo Draugiem junto con TVNET, contó con especialistas de Mapon, CSDD y la Escuela de Conducción Segura, quienes debatieron cómo los datos y las soluciones de vídeo ayudan a reducir disputas y mejorar la eficiencia y seguridad en la gestión de flotas.
¡Descubre en nuestro artículo los principales aprendizajes que dejó el webinar!
5 situaciones en las que la cámara se amortiza de inmediato
Hablando de beneficios específicos para las flotas, estas son situaciones típicas donde las pruebas en video ahorran dinero a la empresa:
-
Cambio de carril – el clásico “quién no vio a quién”.
-
Frenazos brusco y disputas sobre la distancia.
-
Situaciones de adelantamiento, especialmente en autopistas.
-
Conflictos del tipo “él me cerró / me echó de la vía”.
-
Daños en estacionamientos o casos de “golpe y fuga”, cuando el conductor no está presente.
En estos momentos, los sistemas de cámaras transforman lo que sería una discusión de diferentes versiones en una evidencia clara y verificable.
Además, el vídeo no solo resuelve el incidente puntual, sino que también se convierte en una herramienta de formación para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
Cuando no hay vídeo, todo queda a la interpretación
En muchos accidentes de pequeña y mediana escala, as pruebas disponibles son escasas: un parte amistoso, algunas fotos y la versión de cada parte involucrada. Si la situación es más complicada, como cambios de carril, no respetar la distancia, adelantamientos, frenazos o el clásico “quién no vio a quién”, comienzan las interpretaciones.
El experto en seguridad vial de CSDD, Oskars Irbītis, quien también ha trabajado en el área de seguridad de aseguradoras y colabora con la Oficina de Aseguradores de Vehículos de Letonia (LTAB), lo resume con claridad:
“Si solo hay unparte amistoso y tal vez algunas fotos, los expertos pueden pasarse horas discutiendo el caso.”
– Oskars Irbītis, experto en seguridad vial de CSDD
Cuando no hay claridad, suele optarse por una solución de compromiso que no siempre es justa. No porque sea la más objetiva, sino porque es la forma más rápida de cerrar el caso.
Desde una perspectiva empresarial, es simple: aunque tengas la razón, sin pruebas claras, todo se reduce a una disputa de versiones.
De versiones a hechos
El material de video no es simplemente otro anexo al caso. Ya no se trata de comparar versiones, sino de confirmar hechos.
Oskars Irbītis destacó una diferencia muy específica en la discusión:
“En el caso de que haya una grabación de cámara de video, en tres minutos ya queda claro qué pasó.”
Estos “3 minutos” son un indicador crucial de lo que la empresa gana con las cámaras: tiempo y claridad. Y la claridad en la flota significa beneficios prácticos:
-
menos disputas sobre culpabilidad;
-
menos casos de “culpa compartida”;
-
un camino más rápido hacia la decisión del asegurador;
-
menos trabajo administrativo;
-
una comunicación más sencilla con las partes involucradas.
De una situación de “mi plaabra contra la tuya” la conversación se transforma en un análisis de hechos comprobables, y eso reduce significativamente tanto el tiempo como la tensión en el proceso.
Un vehículo solo gana cuando está en marcha
En la charla, el director de la Escuela de Conducción Segura, Jānis Vanks, delineó con precisión la realidad de la flota: un vehículo solo genera ingresos cuando está en funcionamiento.
“Si hablamos de un camión, un taxi o cualquier vehículo que genera ingresos, todo el tiempo que pasa hasta que el seguro toma una decisión son pérdidas. Si hay video, el asegurador puede revisarlo más rápido, y eso ya te da ventaja.” – Jānis Vanks, director de la Escuela de Conducción Segura
Es un argumento crucial no solo para el gestor de la flota, sino también para el equipo financiero. Incluso un pequeño retraso en los documentos o en la interpretación de la culpa puede generar costos mayores que el propio daño, especialmente si:
-
el vehículo tiene rutas planeadas con plazos específicos;
-
su sustitución es complicada por el tipo de equipamiento;
-
el retraso provoca una reacción en cadena: retrasos en las entregas, penalizaciones contractuales o clientes descontentos.
Por eso, las soluciones de video no deben considerarse como un elemento de seguridad adicional opcional. Las cámaras son una herramienta que ayuda a garantizar la continuidad del negocio y a reducir el riesgo de inactividad.
Vídeo como protección, no como control
Para algunos profesionales del transporte, las cámaras aún se asocian con el control constante. Pero en la conversación quedó clara otra perspectiva: el vídeo es, ante todo, una herramienta de protección para la empresa ante disputas o situaciones inciertas.
“La motivación, especialmente en el transporte comercial, es la defensa de sus propios intereses y tener información completa sobre su negocio.
Si mi negocio es el transporte, ¿por qué no supervisaría mi herramienta de trabajo principal, el camión? En primer lugar, debo proteger mis intereses, capacitar al conductor y asegurarme de que las rutas sean efectivas.”
– Oskars Irbītis
En el contexto de las flotas, esto es especialmente importante porque:
-
los vehículos comparten la carretera a diario con muchos otros conductores;
-
el riesgo puede no solo ser causado por el conductor de la empresa, sino también por otros;
-
en situaciones de disputa se necesitan pruebas objetivas, no explicaciones subjetivas.
Por eso, la cámara no es solo una herramienta que ayuda a analizar errores del conductor. También es una forma de demostrar que la responsabilidad no recae en la empresa si alguien más cometió un error.
Claridad que ahorra tiempo
Si tuviéramos que resumir las ventajas de usar cámaras en flotas en una sola frase, sería esta: menos interpretaciones, más hechos, y una decisión más rápida tras el incidente.
-
Sin video: tiempo, discusiones, “culpa compartida”.
-
Con video: claridad, rapidez y la posibilidad de defender objetivamente los intereses de la empresa.
Y esto va más allá de la seguridad. A nivel operativo, se traduce en menos paradas imprevistas, menos costes ocultos y menos tiempo gestionando disputas.
Si cada incidente en tu flota supone retrasos, gastos adicionales y conflictos innecesarios, tal vez ha llegado el momento de ver las cámaras no como un extra, sino como una herramienta estratégica.
Las cámaras no solo ayudan a esclarecer lo sucedido, sino también a defender los intereses de la empresa y acelerar el camino hacia una decisión de seguro. Contacta con el equipo de Mapon para conocer qué soluciones de cámaras se adaptan mejor a las necesidades de tu flota y cómo implementarlas de manera efectiva!