Imagina esto: uno de tus camiones sufre un accidente durante una ruta de larga distancia. A partir de ahí, pueden darse dos situaciones.
En la primera, esperas a que el conductor regrese a la base, escuchas su versión de lo ocurrido y contactas con la aseguradora, que debe tomar una decisión con información incompleta, basada únicamente en las declaraciones de los implicados.
En la segunda, las imágenes del accidente están disponibles al instante en tu plataforma de gestión de flotas. Puedes revisarlas, entender quién es el responsable y gestionar el parte con la aseguradora, además de planificar la reparación, todo en el mismo día.
Prizma Logistics, cliente de Mapon desde hace años, eligió la segunda opción. Más de 120 vehículos de su flota están equipados con soluciones de Mapon que les permiten ver no solo dónde se encuentra cada vehículo, sino también qué está ocurriendo realmente en la carretera.
Hablamos con Edgars Lilienfelds, responsable del departamento de reparaciones, y con Juris Stirniņš, mecánico, para entender por qué la empresa decidió dejar atrás las dash cams básicas y apostar por un sistema integrado de videotelemática. También analizamos cómo las cámaras han transformado su día a día y cuánto ayudan a la empresa a ahorrar cada jornada.
De una dash cam básica a un sistema en el que puedes confiar
Al principio, dentro de la empresa había dos posturas opuestas. Por un lado, quienes apostaban por dash cams sencillas: económicas, fáciles de comprar en cualquier tienda de electrónica y aparentemente suficientes a primera vista. Por otro, quienes consideraban que este tipo de dispositivos no cubría las necesidades de una flota profesional.
“Al principio todo parece funcionar bien. Pero cuando un camión vuelve de una ruta con daños y no hay grabación, es cuando te das cuenta de que un dispositivo básico no es suficiente,” dice Edgars.
En la práctica, los problemas se repetían una y otra vez. Las cámaras que requerían activación manual no siempre funcionaban. A veces los conductores olvidaban insertar o cambiar las tarjetas de memoria. Se perdían grabaciones, y las nuevas sobrescribían incidentes anteriores. Aunque los vehículos estaban técnicamente equipados con cámaras, en muchos casos era imposible demostrar qué había ocurrido tras un accidente.
La decisión de cambiar a los sistemas de cámaras para flotas de Mapon llegó de forma progresiva, a medida que la empresa comprobaba sus ventajas en situaciones reales.
Los videos grabados por las cámaras Mapon están disponibles directamente en la plataforma de gestión de flotas. Esto garantiza que las grabaciones no puedan ocultarse ni eliminarse, y que no dependan de errores humanos o fallos en las tarjetas de memoria.
Los accidentes ocurren regularmente
Con más de 150 vehículos operando, Prizma Logistics está acostumbrada a la realidad del tráfico vial. Los incidentes son inevitables y ocurren con bastante frecuencia.
Según la experiencia de la empresa, los accidentes más graves se producen cada pocos meses. Los incidentes menores, como golpes en los retrovisores, pequeños choques con obstáculos o daños al maniobrar, pueden ocurrir casi cada semana.
El coste de los accidentes en una flota de vehículos pesados puede variar enormemente.
“Podría ser 200€ por una pieza. Podría ser 900€ por un solo retrovisor. O 50.000€ por un accidente grave. También hemos tenido casos donde el costo total superó los 100.000€”, dice Juris.
Pero reparar el vehículo es solo parte del costo. Las empresas también deben tener en cuenta:
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el tiempo de inactividad del vehículo
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el remolque o recuperación
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la pérdida de ingresos
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gastos de viaje del conductor
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posibles penalizaciones por retrasos en las entregas
“Incluso sin contar la reparación en sí, un día de inactividad puede costarnos al menos 1.000€.
Y cuanto más lejos de casa esté el camión, más caro se vuelve”, añade Juris.
Decisiones mientras el camión sigue en ruta
Hoy en día, Prizma Logistics utiliza cámaras de flota junto con el seguimiento GPS y el análisis de datos del tacógrafo. El equipo de logística supervisa las rutas, mientras que el equipo técnico se encarga de investigar accidentes y daños en los vehículos.
La principal ventaja de las cámaras es la velocidad.
“El conductor ni siquiera ha regresado a casa aún, pero ya sabemos lo que ha sucedido. Podemos presentar la reclamación al seguro, preparar repuestos y planificar la reparación”, dice Edgars.
La rapidez y una gestión eficiente tienen un impacto directo en el tiempo de inactividad. Cuanto menos tiempo pasa un vehículo parado, esperando decisiones o el inicio de la reparación, antes vuelve a la carretera y sigue generando ingresos.
Si la situación está clara el mismo día, la empresa puede tramitar el parte, pedir las piezas necesarias y reajustar las rutas de inmediato. Esto evita que un solo incidente provoque un efecto en cadena con múltiples entregas retrasadas.
También afecta la competitividad. Mientras una empresa espera a que el conductor regrese a la base, presente una explicación y solo entonces comience a analizar la situación, otra ya ha revisado el material, evaluado las circunstancias y tomado una decisión. Los retrasos se reducen al mínimo.
La capacidad de lidiar rápidamente con incidentes de tráfico también crea una ventaja estratégica. La dirección no tiene que perder tiempo haciendo suposiciones o debatiendo qué pudo haber pasado. Las decisiones se basan en hechos, no en hipótesis. Esto libera recursos para otras prioridades del negocio, como la optimización de rutas, la planificación de costes o la captación de nuevos clientes.
Cuanto menos tiempo se dedica a apagar fuegos, más tiempo queda para crecer.
La percepción ha cambiado
Cuando la empresa introdujo el seguimiento por GPS en 2009, los conductores eran escépticos al principio.
“Para ser honestos, los conductores no estaban muy contentos en ese entonces. Sentían que estaban siendo vigilados,” recuerdan los representantes de Prizma Logistics.
Con el tiempo, esa actitud cambió. Hoy en día, algunos conductores tienen acceso a sus propios datos de jornada laboral, y el sistema les ayuda a controlar los tiempos de conducción y descanso.
Las cámaras ahora se perciben como una herramienta de protección, no de control.
La empresa también ha tomado la decisión consciente de no instalar cámaras dentro de la cabina.
“Ese es el espacio del conductor. Grabamos la carretera y los alrededores, no a la persona dentro de la cabina,” enfatiza Prizma Logistics.
Una colaboración a largo plazo desde 2009
Prizma Logistics es uno de los primeros clientes de Mapon. La colaboración comenzó en 2009, cuando la gestión de flotas era muy diferente a la actual. Los smartphones aún no formaban parte del día a día, la navegación móvil no era habitual y la comunicación con los conductores se hacía principalmente por teléfono o mensajes.
“Cuando apareció la opción de ver los vehículos en un mapa y enviar mensajes a través del sistema, supuso una gran ventaja. Podíamos saber dónde estaba el camión y reaccionar más rápido”, recuerda Juris.
Hoy en día, el GPS, las descargas automáticas de datos del tacógrafo y el video funcionan juntos en una sola plataforma. Esto significa que toda la información relacionada con el vehículo está disponible en un solo lugar: rutas, horas de trabajo, comportamiento de conducción y situaciones específicas en la carretera.
No hay necesidad de cambiar entre múltiples sistemas o recopilar datos manualmente, lo que ahorra un tiempo valioso durante la jornada laboral.
La visión desde el asiento del conductor
Con 31 años de experiencia en la industria, Prizma Logistics sabe que en la logística con una gran flota, la cuestión no es si ocurrirán accidentes.
La verdadera pregunta es con qué rapidez se puede entender lo ocurrido y con qué precisión se puede determinar la responsabilidad. Cada decisión que se retrasa implica más costes, más presión para el equipo y posibles riesgos en la relación con los clientes.
El vídeo permite ver la situación desde la perspectiva del conductor. Puedes observar las condiciones de la carretera, el tráfico y la maniobra realizada segundos antes del impacto. Esto ayuda a analizar el contexto, no solo el resultado. Muchas veces, esos pocos segundos son clave para determinar si la responsabilidad recae en el conductor, en otro usuario de la vía o en circunstancias imprevisibles.
“Si hay una grabación, todo queda claro. Y podemos avanzar,” dice Edgars.
Lo que el GPS no muestra, el vídeo sí
El GPS muestra dónde está un vehículo. El video muestra lo que realmente sucede en la carretera.
Para una empresa que gestiona cientos de transportes al mes, esta diferencia es clave. Permite tomar decisiones más rápidas, reducir pérdidas y aportar claridad en situaciones que, de otro modo, quedarían sin resolver.
¿Quieres ver cómo opera tu flota en situaciones reales?
Ponte en contacto con el equipo de Mapon para encontrar una solución de video que te ayude a tomar mejores decisiones y reducir el tiempo de inactividad.