Reducción constante del consumo de combustible, mejora de la seguridad y una disminución significativa de las emisiones de CO₂: estos son los resultados que Pasts ha conseguido gracias a un enfoque centrado en eliminar el ralentí y mejorar los hábitos de conducción, fomentando al mismo tiempo una competencia interna saludable.
Pasts cuenta con una de las flotas más grandes de Letonia. Casi 800 unidades, entre las que se incluyen furgonetas de mensajería y transporte de carga, vehículos para repartidores de correo, bicicletas eléctricas e incluso unidades virtuales para peatones. Detrás de todo ello hay un equipo que no solo organiza el trabajo diario, sino que también busca continuamente formas de hacerlo de manera más eficiente.
Esta es la historia de cómo los hábitos de conducción del equipo de mensajería, formado por aproximadamente 160 conductores y furgonetas, siguen mejorando y generando ahorros reales.
Paso uno: eliminar el ralentí
La mejora de la eficiencia comenzó con un paso simple, pero fundamental: analizar regularmente el consumo de combustible. Se calculó el consumo medio de cada vehículo, lo que permitió identificar desviaciones y detectar dónde se estaban generando gastos innecesarios.
Uno de los principales hallazgos fue que una parte significativa del combustible se consumía durante el ralentí, es decir, cuando el vehículo estaba parado con el motor encendido. Con la ayuda de Mapon, se configuraron alertas que permitían detectar y corregir rápidamente estas situaciones. El resultado fue evidente. Como explica el responsable de flota de Pasts, Matīss Ģērmanis:
"Podemos decir con orgullo que el ralentí es prácticamente inexistente en nuestro equipo de mensajería."
Esto demuestra el gran impacto que pueden tener incluso cambios aparentemente pequeños. Sin embargo, eliminar un solo hábito que aumenta el consumo no resuelve el problema por completo. La forma en que los conductores utilizan los vehículos también juega un papel importante, y ahí todavía había margen de mejora.
La competencia como herramienta para cambiar los hábitos de conducción
Para lograr mejoras a largo plazo, Pasts introdujo una competición interna dentro del equipo de reparto. El objetivo era implicar activamente a los empleados y crear un entorno en el que conducir de forma eficiente se convirtiera en una decisión natural y motivada por los propios conductores.
La competición comenzó en verano de 2025 y actualmente incluye a la mayoría de los repartidores: entre 150 y 170 empleados. Se organiza cada mes y evalúa dos categorías: conducción eficiente y consumo de combustible.
La conducción eficiente incluye indicadores como la velocidad y el ralentí. Estos datos se analizan mediante la solución de análisis del comportamiento del conductor de Mapon, que permite evaluar el estilo de conducción de cada empleado e identificar oportunidades de mejora. Por otro lado, el consumo de combustible se calcula utilizando tanto los datos de Mapon como los recibos de repostaje.
Lo más importante es que la competición no se centra únicamente en los resultados, sino también en la implicación y el cambio de actitud. “La mayor parte del equipo está interesada; si no en ganar, al menos en mejorar sus resultados”, explica Mariss Zigats, responsable del departamento de reparto. Mientras tanto, como señala Matīss, incluso una simple comparación de resultados sirve como motivación adicional, porque: “nadie quiere quedar último.”
Cada mes, los empleados con mejores resultados en cada categoría reciben premios económicos.
Este enfoque genera resultados muy concretos para el negocio. Las mejoras se evalúan comparando el consumo de combustible mes a mes con los mismos periodos del año anterior, y la tendencia positiva se mantiene de forma constante.
“Vemos continuamente que los resultados de ahorro de combustible son mejores que los del año anterior”, señala Matīss Ģērmanis.
Lo importante es que este modelo beneficia a ambas partes. Los empleados reciben motivación adicional y bonificaciones por un buen desempeño, mientras que la empresa reduce costes de combustible y mejora la eficiencia de la flota. Como destaca Mariss:
“Incluso premiando a los empleados, la empresa solo gana: tanto en ahorro de combustible como en otros beneficios.”
Una conducción más eficiente no solo reduce el consumo de combustible, sino también los riesgos en carretera. Una conducción agresiva aumenta la probabilidad de accidentes, lo que implica costes adicionales de reparación y tiempos de inactividad de los vehículos.
Como resultado, el beneficio para la empresa va mucho más allá del ahorro de combustible, ya que también se reducen costes indirectos relacionados con daños, paradas operativas y disponibilidad de vehículos. Tal y como señala el responsable del departamento de reparto:
“Son ahorros indirectos. Y cuando los tienes en cuenta, el beneficio total es aún mayor.”
Al mismo tiempo, la empresa continúa trabajando con los empleados cuyos resultados son más bajos, organizando discusiones y explicando los principios de una conducción eficiente.
Como explica Mariss Zigats, estas conversaciones no son meramente formales: los empleados participan activamente, comparten experiencias y comentan qué aspectos pueden mejorar. Esto ayuda no solo a explicar los principios, sino también a generar cambios reales en los hábitos de conducción diarios.
Una conducción más eficiente también significa menos CO₂
Una conducción más eficiente significa un menor consumo de combustible, y un menor consumo también significa una reducción de las emisiones de CO₂. Dentro de Pasts, estas cosas van de la mano y forman una parte significativa del resultado global.
Los representantes de Pasts reconocen que la reducción de CO₂ no es una iniciativa independiente, sino una consecuencia natural de la mejora en los hábitos de conducción y un resultado directo de la competición. Como explica Matīss:
"Para nosotros, el CO₂ no es solo teoría: realmente lo medimos, verificamos los resultados de cada vehículo y establecemos un objetivo específico para reducirlo cada año."
Los objetivos de sostenibilidad de Pasts están claramente definidos, y el seguimiento de emisiones de CO₂ forma parte integral de la gestión de flotas. Las emisiones se controlan tanto a nivel global de la flota como por vehículo individual, lo que permite analizar con precisión cualquier cambio.
Mapon proporciona la visibilidad necesaria en este proceso, permitiendo que los datos de emisiones se vean en cualquier momento y se utilicen en el análisis de sostenibilidad. La plataforma ofrece informes específicos de CO₂, lo que facilita un seguimiento transparente tanto de cada vehículo como de toda la flota.
Estos datos se utilizan para reforzar la estrategia de sostenibilidad de la empresa. Se comparten con el equipo responsable y sirven como base para implementar la estrategia general de reducción de emisiones.
“Para nosotros, la reducción de CO₂ está relacionada con todo: el ralentí, las rutas y el consumo de combustible,” señala Matīss.
Como resultado, las iniciativas implementadas inicialmente para reducir costos también ayudan a lograr los objetivos de sostenibilidad de la empresa.
Personas detrás de la plataforma
Otro factor importante en estas mejoras es la colaboración con el equipo de Mapon. Según los representantes de Pasts, no solo es importante tener acceso a los datos, sino también poder resolver rápidamente las situaciones del día a día.
Destacan especialmente la colaboración con su manager de cuenta de Mapon, Mārtiņš Dortāns: "Mārtiņš siempre está disponible y ayuda a resolver rápidamente diversas situaciones, lo cual es muy importante para nosotros en nuestras operaciones diarias."
Este tipo de colaboración ayuda a garantizar que las soluciones de Mapon se aprovechen al máximo en el trabajo diario y aporten beneficios reales en la gestión de la flota.
¿Qué se puede aprender de esto?
Lo importante es que estas mejoras no son temporales. La experiencia de Pasts demuestra que, utilizando datos y aplicando un sistema claro de motivación, es posible lograr avances sostenibles en consumo de combustible, seguridad y sostenibilidad.
En este caso, la competición se convierte en una herramienta práctica para transformar los datos en acciones concretas. Favorece la implicación de los empleados, mejora los hábitos de conducción y genera beneficios directos e indirectos para la empresa.
Si tu empresa también se enfrenta a retos similares, vale la pena hacerse una pregunta sencilla: ¿Estáis aprovechando realmente todo el potencial de vuestros datos?